La psicodisbiosis en la osteopatía visceral
La Psicodisbiosis: Cuando la osteopatía y la microbiota se dan la mano
Por José Antonio Sánchez
Cuando en 2016 presente en el congreso de la SEPyP en la Universidad de Santiago de Compostela mi trabajo sobre Psychodysbiosis* la intención no era solo hablar de bacterias, sino de biología emocional. Acuñé el término Psicodisbiosis para dar nombre a esa realidad clínica que veía a diario: pacientes con la microbiota devastada no por una infección, sino por un naufragio emocional.
Emotions Affect Our Gut Flora: Psychodysbiosis (Jose Antonio Sánchez et al. 2016)
Desde mi visión, la psicodisbiosis es la ruptura de la armonía en el eje intestino-cerebro, donde el distrés psicológico altera la eubiosis intestinal, creando un círculo vicioso de inflamación neurogénica. Pero como osteópata, sé que esta «huella» no se queda solo en el moco intestinal; se escribe en la fascia y en el movimiento de las vísceras.
Cómo las emociones intervienen en la microbiota: Un ejemplo muy simple; La psicodisbiosis en la osteopatía visceral
«Un ejemplo muy sencillo es el síndrome de intestino irritable (SII), una patología que se incrementa tanto por inestabilidad emocional como por hábitos alimenticios, entonces vemos que el origen puede estar en la microbiota o en las emociones»
«otro ejemplo es el estreñimiento espástico asociado comúnmente a problemas emocionales y que claramente determinan una disbiosis intestinal, no incluida en el CIE: Clasificación Estadística Internacional de Enfermedades y Problemas Relacionados con la Salud, no obstante desde 2014 aparece entre los nuevos descriptores en la U.S National Library of Medicine. Entonces, si una disbiosis puede ser emocional deberemos empezar a usar el término Psicodibiosis (Psychodysbiosis)»
El vínculo entre el sueño, la microbiota y la salud metabólica
El sueño es un pilar fundamental de la salud psicofísica, con una influencia directa en la regulación hormonal, el estado de ánimo y el control del peso. Investigaciones recientes han puesto el foco en la interconexión entre el microbioma intestinal y los trastornos del sueño, revelando que una microbiota equilibrada es esencial para el bienestar general del huésped.
Aunque la relación entre el ser humano y sus bacterias intestinales es normalmente de mutualismo (beneficio mutuo), este equilibrio puede romperse debido a cambios en la composición microbiana, fenómeno conocido como disbiosis. El texto destaca una conexión crítica: tanto los problemas de sueño como la disbiosis intestinal pueden actuar de forma conjunta para desencadenar trastornos metabólicos. Esta revisión se propone explorar la evidencia científica actual sobre cómo las patologías del sueño y la alteración de la microbiota están intrínsecamente ligadas.
El Vínculo con la Osteopatía Visceral
En la consulta, la psicodisbiosis no es un concepto abstracto; se palpa. La osteopatía visceral nos enseña que cada órgano tiene una motilidad y una movilidad que deben ser respetadas. Cuando un paciente sufre esta alteración, la relación es bidireccional:
- La Congestión Neurovegetativa: La psicodisbiosis genera una irritación constante del sistema nervioso entérico. Esto se traduce en una pérdida de la elasticidad del mesenterio y tensiones en el peritoneo. Al palpar un abdomen «psicodisbiótico», no solo encontramos gases; encontramos tejidos que han perdido su ritmo vital debido al bombardeo de citoquinas inflamatorias.
- El Eje Frénico-Digestivo: El estrés que origina la psicodisbiosis bloquea el diafragma. Un diafragma espasmódico deja de «bombear» las vísceras, favoreciendo el estancamiento circulatorio y la hipoxia tisular en el intestino, lo que a su vez altera el terreno para que las bacterias patógenas proliferen.
- La Somatización Fascial: La microbiota influye en la sensibilidad al dolor. Una psicodisbiosis sensibiliza las vías aferentes que van del intestino a la médula. Como osteópatas, liberamos las fijaciones viscerales (como el ángulo duodeno-yeyunal o la válvula ileocecal) no solo para mejorar el tránsito, sino para «bajar el volumen» de la señal de alerta que el intestino envía al cerebro.
Conclusión: Tratar la Bacteria, Liberar el Tejido
Mi propuesta es clara: no basta con dar probióticos si el «recipiente» (la víscera) está tenso, congestionado y sin movimiento. La psicodisbiosis requiere que reequilibremos la flora, sí, pero también que devolvamos la libertad de movimiento al sistema digestivo a través de la osteopatía. Solo liberando la tensión mecánica y fascial podemos permitir que el ecosistema microbiano recupere su equilibrio y que el paciente, finalmente, vuelva a «digerir» su vida.
*Psychodysbiosis
Aunque es un neologismo específico, en el ámbito científico anglosajón se descompone de la misma manera:
- Psycho-: Relativo a la mente o procesos psicológicos.
- Dysbiosis: El desequilibrio de la microbiota.

En el Workshop también participará la doctora Chaysavanh Manichanh, investigadora del equipo del Dr. Guarner del Hospital Vall d’Hebrón (VHIR), quien publicó hace tres semanas un relevante trabajo en una revista de alto impacto sobre 8 posibles marcadores para el diagnóstico de la enfermedad de Crohn.