¿Cuáles son las siete hierbas de San Juan?
¿Cuáles son las siete hierbas de San Juan / Xoán? Tradición, variantes y secretos…
La noche de San Xoán (San Juan) es una de las celebraciones más mágicas de Galicia, marcada por rituales ancestrales que mezclan el fuego, el agua y la naturaleza. Entre estos rituales destaca el uso de las famosas “sete herbas de San Xoán”, un conjunto de plantas silvestres que, según la tradición, poseen propiedades protectoras y purificadoras cuando se recogen en la víspera del 24 de junio y se dejan en agua al sereno durante la noche. Entra en nuestro instagram y entra en el sorteo de un curso de fitoterapia online comentando en el sorteo especial noche de San Juan e introdúcete en el mundo de la naturopatía estudiando online.
Las siete hierbas más tradicionales
Aunque el listado puede variar según la zona y la familia, las siete hierbas consideradas esenciales en la mayoría de Galicia son:
-
Herba de San Xoán (Hypericum perforatum o hipérico): Conocida como “espantademos”, se cree que ahuyenta a los malos espíritus y limpia la piel de impurezas.
-
Fiúncho (hinojo): Especialmente valorado para proteger contra el mal de ojo y alejar las energías negativas.
-
Herba luisa (hierba luisa o verbena): Asociada al amor, la protección y la buena suerte, además de ser digestiva.
-
Fento (helecho macho): Según la leyenda, florece solo en esta noche y tiene poderes mágicos; se utiliza para espantar brujas y proteger el hogar.
-
Romeu (romero): Purifica y protege la casa, además de tener múltiples usos medicinales.
-
Malva: Considerada una planta de botica, se usa para calmar nervios, tratar afecciones respiratorias y cuidar la piel.
-
Codeso o xesta (retama): Arbusto sagrado desde la época celta, ayuda a barrer los malos espíritus y purificar el ambiente.
Variaciones y otras hierbas populares
La receta del “cacho” —el barreño donde se dejan las hierbas en agua— no es universal. En cada casa y cada aldea pueden añadirse otras plantas según la disponibilidad y la tradición local: ruda, laurel, sabugueiro (saúco), milenrama, lavanda, menta, rosa silvestre, hortensia, estalote, chuchamel, flores de silveira, pasiflora, melisa, ortiga, y pétalos de rosa, entre otras.
En algunas zonas, como Silleda, se exige que el agua del cacho provenga de siete fuentes distintas, reforzando el carácter mágico y protector del ritual4. Además, se acostumbra a cubrir el recipiente con ramas de silva para evitar que los malos espíritus lo contaminen durante la noche.
Ritual y significado
-
Recogida: Las hierbas deben recogerse antes de la puesta de sol, ya que se cree que, con la oscuridad, las fuerzas negativas se liberan y las plantas pierden su pureza.
-
Preparación: Se colocan en un barreño con agua, preferiblemente de siete fuentes, y se dejan al aire libre toda la noche para que absorban el rocío y la energía del solsticio.
-
Uso: Al amanecer, se utiliza esa agua para lavarse la cara, buscando protección, salud y belleza durante el año. En algunos lugares también se esparce por la casa para purificarla y alejar las malas energías.
Curiosidades y contenido exclusivo
-
Diversidad botánica: El ritual de San Xoán es también una oportunidad para reconocer y valorar la riqueza de la flora autóctona gallega. Muchas de estas plantas tienen usos medicinales tradicionales, transmitidos de generación en generación.
-
Simbolismo: El número siete no es casual; se considera mágico y protector en muchas culturas. Además, el hecho de que el ramo de hierbas nunca debe tener un número par refuerza la idea de romper con la mala suerte y atraer la fortuna.
-
Reencuentro comunitario: En los últimos años, muchas aldeas y barrios han recuperado la costumbre de salir juntos a recoger las hierbas, convirtiendo el ritual en una verdadera fiesta vecinal, con música, comida y actividades para todas las edades.
-
Innovación: Algunos colectivos y tiendas, preparan ramos de hierbas para quienes no pueden salir a recogerlas, manteniendo viva la tradición y adaptándola a la vida moderna.
Conclusión
El ritual de las siete hierbas de San Xoán es mucho más que una superstición: es una celebración de la naturaleza, la comunidad y la herencia cultural gallega. Cada año, con la llegada del solsticio, miles de personas se suman a este rito ancestral, renovando el vínculo con la tierra y con los suyos, y confiando en que el poder de las plantas y el agua les traerá salud, protección y felicidad.